mala conducta

Redirigir la conducta de tu hijo/a en momentos de crisis

A medida que los niños se desarrollan y crecen,  constantemente ponen a prueba los límites y se hace difícil redirigir la conducta. Esto lo pueden manifestar con una actitud desobediente, autoritaria y/o insolente. Los estallidos de mal comportamiento forman parte del desarrollo humano. Si sabes redirigir estas conductas y fomentar una actitud positiva, a veces siendo un gran reto, puedes potenciar un buen carácter en él/ella y entrenarle frente a los retos de la vida.

Es importante conectar con sus emociones. Tienes que tener en cuenta que si quieres que tu hijo/a te haga caso, debes mostrarle previamente que les entiendes y que es importante para ti. De forma contraria, en un momento de estallido va a ser difícil poder llegar a él/ella.

Te proponemos 9 formas pare redirigir la conducta de tu hijo/a en momento de crisis:

  • Utiliza la escucha activa. Para hacer que tu hijo/a se sienta que le escuchas y que le estas prestando atención, ponte a su altura (agáchate, arrodíllate, siéntate a su lado, etc.) y evita tener una posición de poder (mirarle desde arriba) para que no se sienta intimidado e invadido, mírale a los ojos a su misma altura y utiliza el feedback para que se sienta escuchado y entendido.
  • Establecer límites claros. Los niños necesitan sentirse seguros y entender lo que se espera de ellos para desarrollarse positivamente. Desarrolla una estructura familiar consistente y si no se cumplen las expectativas aplica medidas lógicas para explicarle lo que está sucediendo. 
  • Haz participe a tu hijo/a en las tomas de decisiones y normas. Fomenta el dialogo y no el monologo a la hora de tomar decisiones. Si le implicas, entenderá por qué y el resultado será positivo y duradero en el tiempo.
  • Se breve, claro y conciso en las instrucciones. Si les das discursos largos o sermones extensos hay una alta probabilidad de que desconecte de lo que se le está diciendo. Menos es más.
  • Valida sus emociones. Es importante que sienta que le permites expresar y sentir sus emociones. Utiliza comentarios con palabras que demuestren que comprendes ese sentimiento.

Los niños son como el cemento fresco. Todo lo que cae encima de ellos deja una marca

  • Abandona la crítica. Ante una situación de conflicto con tu hijo/a, describe la situación, es decir, lo que estás viendo que está pasando y no lo juzgues. Si tiene hermanos/as evita la critica a partir de la comparación de como llevaría esta situación su hermano/a.
  • Transforma el “no” en un “si condicional”. En vez de negar algo sin explicación, explica las consecuencias y normas de cada acto que está pidiendo realizar.
  • Fomenta lo positivo: en los momentos de conflicto, no te quedes anclado en las cosas que tu hijo/a hace mal. Ten en cuenta también las cosas positivas.
  • Utiliza el tiempo fuera: Cuando las emociones son intensas, no sirve de nada ponerse a discutir. Para calmar la situación es esencial que ambas partes se tomen un tiempo de reflexión y respiro. 

Es importante que los niños/as aprendan que los actos tienen consecuencias y a regularse emocionalmente a partir de un modelo parental de escucha y validación. 

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