gestión emocional

¿Cómo te relacionas con tus emociones?

En muchas ocasiones cuando acudís a terapia, lo hacéis pidiendo dejar de sentiros de X manera: no quiero sentirme triste, no quiero tener miedo, no quiero sentirme enfadado, etc. ¿Cómo te relacionas con tus emociones?

No se trata de no sentir las emociones, sino de aprender a relacionarnos con ellas, de hecho, las emociones son nuestra hoja de ruta. 

Todas las emociones tienen una función adaptativa y es importante entender que en ocasiones es necesario y adaptativo que nos sintamos de esa manera, aunque sea desagradable:

Tristeza:

Hay ocasiones en que debemos sentirnos tristes: Si perdemos a alguien, nos quedamos sin trabajo, o vivimos una ruptura, es necesario sentir tristeza. 

Esta emoción nos permite reflexionar, buscar ayuda y aumentar nuestros propios recursos para dejar de sentirnos así. Giorgio Nardone, un reconocido psicoterapeuta, refiere que “el dolor emocional representa lo que la fiebre para nuestro cuerpo”. 

La función de la tristeza es la reintegración personal, es decir, nos fortalece, nos hace resilientes y nos permite cicatrizar nuestras heridas. 

Ira:

Sentimos ira cuando cometen alguna injusticia contra nosotros, nos sentimos frustrados o amenazados. La ira nos ayuda a movilizarnos, a poner límites o a superar obstáculos que parecían inalcanzables. 

Es una emoción que tiene muy mala fama dado que se relaciona con la agresividad, sin embargo, son conceptos diferentes: la ira es una emoción, mientras que la agresividad es una conducta. La ira nos puede llevar a ser agresivos, pero no necesariamente van de la mano. De hecho, una ira bien gestionada nos permite respetarnos a nosotros mismos. 

La función de la ira es la autoprotección, nos permite liberar gran cantidad de energía para poder reaccionar ante una amenaza o ante la frustración.

Miedo:

El miedo es una emoción que aparece ante la percepción de una amenaza, si no sintiéramos miedo no seríamos capaces de reaccionar ante situaciones que ponen en peligro nuestra supervivencia. 

La emoción es una emoción que nos permite reaccionar de forma rápida, de manera que por ejemplo, podemos esquivar un obstáculo en la carretera, no obstante, cuando el miedo supera cierto umbral, puede convertirse en un límite en lugar de en un recurso, dado que puede bloquear nuestras propias reacciones. 

La función del miedo es la protección tanto física como psicológica, nos permite activar ciertos recursos para buscar seguridad. 

 

Finalmente, sabemos que la gestión de estas emociones es difícil, en ocasiones son muy dolorosas y complicadas de sostener, por eso, buscar ayuda cuando nos superan en muchas ocasiones es necesario. Además te invitamos a leer nuestro anterior artículo sobre como gestionar las emociones.

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on google