sindrome alineacion parental

Conociendo el Síndrome de Alienación Parental (SAP)

La ruptura matrimonial no es un proceso fácil para los implicados, y menos aun cuando se albergan sentimientos como el odio entre ellos. Además, esta situación se torna aún más complicada cuando hay hijos fruto de ese matrimonio. Muchas veces, se encuentran en medio del litigio y suelen ser los más perjudicados, más aún cuando son utilizados como medio para hacerse daño entre ellos. Uno de estos casos es el fenómeno conocido como Síndrome de Alienación Parental (SAP)

¿Qué es el Síndrome de Alineación Parental?

Rechazo, sin justificación aparente, por parte de un menor hacia uno de sus progenitores, relacionado con la influencia e interferencia del otro progenitor, generalmente en un contexto de guarda y custodia. Cuando este rechazo se da en contexto justificado, como en situaciones de negligencia por parte del progenitor, no se aplicaría este concepto.

Surge principalmente en el contexto de los conflictos legales sobre la custodia de los hijos. Su manifestación principal es la campaña de denigración de un hijo hacia uno de sus progenitores debido a la influencia del otro progenitor en combinación con contribuciones del propio hijo. Otros indicadores que también se observan son los siguientes:

  • Justificaciones débiles, absurdas o irracionales del desprecio.
  • Percepción distorsionada respecto a los aspectos positivos y negativos de sus progenitores (todo es bueno en uno y todo es malo en el otro).
  • Fenómeno del “pensador independiente”. El menor niega la influencia del progenitor alienante (aceptado) en su actitud de rechazo.
  • Apoyo incondicional al progenitor “alienante”. El menor cree que solo existe una verdad absoluta del conflicto parental, procedente del progenitor aceptado.
  • Ausencia de culpa en cuanto a su comportamiento respecto al progenitor rechazado.
  • Las palabras y argumentos que utiliza el menor no corresponden a su edad y parecen ensayados.
  • Extensión de la actitud de rechazo a familia extensa y red social del progenitor alienado.
 

Algunas de las estrategias más utilizadas para llevar a cabo esta clase de manipulación son las siguientes:

  • Hablar mal de la otra persona.
  • Interferir en las visitas o restringir el contacto con el otro progenitor.
  • Manipulación emocional generación de culpa en el menor.
  • Interferir en la información que se proporciona al otro progenitor sobre el menor.
  • Utilización del menor como espía del otro progenitor o para guardar secretos.
  • Reforzar conductas denigrantes del menor hacia el progenitor alienado.
 

¿Qué consecuencias puede tener?

Este fenómeno conlleva múltiples consecuencias relacionadas con el desarrollo físico y psicológico del menor afectado, tales como:

  • Dificultades en el desarrollo de las habilidades sociales y en la construcción de vínculos afectivos.
  • Dificultades en el contexto escolar.
  • Problemas afectivos y relacionados con la autoestima.
  • Aparición de sentimientos de culpabilidad y conflictos internos.
  • Aparición de conductas de manipulación hacia terceros.

¿Cómo se demuestra?

Actualmente, el SAP no se encuentra recogido en ninguno de los sistemas de clasificación vigentes, con lo que no se puede diagnosticar oficialmente ni puede ser objeto de denuncia. Sin embargo, sí que viene recogido en múltiples sentencias judiciales de modificación de medidas y puede ser utilizado por los abogados en su estrategia de defensa.

¿Quién realiza la valoración de la situación para determinar si existe, o no, una interferencia parental? Un psicólogo forense. La figura del psicólogo forense en estos casos es crucial, pues realizará una evaluación psicológica de todas las partes implicadas y un análisis de la situación y el contexto familiar con el fin de extraer una serie de conclusiones entorno a esta cuestión y así, ayudar en las decisiones judiciales que se llevan a cabo en los tribunales.

¿Qué podemos hacer?

  • Prevención. El primer paso es intentar evitarlo. En este sentido, es importantísimo la actitud que muestran los padres en torno a la separación frente a los hijos.
  • Solicitar una modificación de medidas por cambio de custodia, con el objetivo de reducir los inputs aversivos que recibe el menor y formar nuevos vínculos con el progenitor alienado. 
  • Terapia psicológica para reestablecer esta relación deteriorada.

 

Lo primordial en un proceso de divorcio es reducir el impacto que la situación puede ocasionar en el menor y garantizar su estabilidad emocional y bienestar psicosocial. Si te sientes identificado con el contenido de este artículo, disponemos de un equipo que puede ayudarte llevando a cabo un proceso psicoterapéutico para ayudarte a volver a estrechar la relación con tu hijo. 

Míriam Morales